Blog personal de una ciudadana (no súbdita), mujer (no sumisa), madre (no sirviente), docente (no maga). De lo que diga aquí me responsabilizo yo, de tus sentimientos te responsabilizas tú.

Recuerdo a lo lejos, como si fuera el siglo pasado (bueno, era el siglo pasado), cuando era una jovencita veinteañera que ni siquiera sabí...

El día en me hice feminazi - #YoVoy8M

Recuerdo a lo lejos, como si fuera el siglo pasado (bueno, era el siglo pasado), cuando era una jovencita veinteañera que ni siquiera sabía lo que era el feminismo. Quizás porque nunca me educaron con valores machistas, siempre supe que valía lo mismo que un hombre, lo que no sabía, es que por ser mujer, iba a tener unos problemas más.

Como para la mayoría de mujeres de mi generación (hostia, esto suena a soy una abuela, cuando soy una jovencísima cuarentañera), todo fue bastante fácil hasta la maternidad, quitando a algunos gilipollas por el camino que se creen con derechos sobre tu cuerpo, pero mi madre me había enseñado a defenderme, y nunca tuve miedo de mandar a cualquiera a la mierda (aún utilizando la violencia, cuando fue necesario). Siempre me vestí como me dio la gana, me peiné como quise, me maquillé cuando me salió del chocho, salí con quien quise y me vi todos los capitulos de Friends. ¡Yeah, era una joven liberada de finales del siglo XX y me iba a comer el mundo!

Acabé mi carrera y me puse a trabajar, siempre se apreció mi trabajo. Pero entonces me empezó a saltar una alarma : por algún motivo "sabía" que con mis casi 30 años ya iba siendo hora de casarme, así que... pues lo hice, me casé. Y al año, ya estaba en el baño meando sobre una tira de plástico acojonadísima. Y salieron las dos rayitas moradas que indicaban : chica, prepárate, que tu vida, ya nunca va a ser igual.

Yo estaba casada con uno de esos hombre guapos, sonrientes, que siempre saludan y hasta levantaba la mesa (cuando había gente en casa).

Y poco a poco, muy paulatinamente, sin siquiera darme cuenta, yo, la chica libre, autónoma y revolucionaria me fui convirtiendo en una mujer amargada. De repente, todas las tareas domésticas se fueron convirtiendo en mí responsabilidad, con críticas cuando no estaban hechas o no bien hechas (soy un puto desastre como ama de casa, pero nunca me había importado). La educación y logística de los niños, también pasó a ser responsabilidad mía al 100%, y también trabajaba unas horas fuera de casa (eso, siempre fue lo menos cansado). Hasta el sexo se me hizo un deber insoportable, y ni siquiera me di cuenta de cómo mi vida se había convertido en una vida de mierda (sí sí, claro que los niños te dan mucha felicidad, y amor, y blablabla... pero también representan un repentino talón de Aquiles que hacen que te vuelvas más vulnerable, y eso, cualquier machito lo huele desde el día en que te quedas embarazada).

Así que hice lo único sensato que podía hacer, me divorcié y volví a tomar el control de mi vida. Fue entonces, cuando empecé a darme cuenta que, realmente, mucho de lo que me pasó, fue porque no había aceptado mi rol de mujer tal y como lo espera la sociedad (y el marido que tuve). Eso fue hace unos 7 años.

Después del divorcio, como muchas mujeres, me he estado preguntando mil veces "pero por qué me casé, si en el fondo sabía ?" "pero por qué le dejé hablarme de esa manera ?" "pero por qué dejé que toda la responsabilidad domestica recayera en mí ?" "pero por qué dejé que me anulara ?" (y así un largo etc.). Lo que más cuesta, es quitarte la culpa de encima, no creo que jamás lo consiga totalmente.

Con la paz de reencontrarme conmigo misma y algunas cervezas con amigas y lecturas feminazis más tarde, fui descubriendo que todo lo que me pasó tiene un nombre : heteropatriarcado. Conoces a muchos hombres a los que les haya pasado esto ? En cambio, seguro que conoces a muchas mujeres que se han visto atrapadas en esos roles de cuidados y dulzura obligatoria. Algunas, incluso, nunca saldrán de ahí a pesar de sufrir intensamente.

Espera. ¿Y ese ruido? Ah sí, ya estoy oyendo a alguien refunfuñando.

[Atendiendo #maletears ON]

Que síiii, que los roles del heteropatriarcado también afectan al hombre, qué siiii. Que es muy duro tener que ser fuerte y machote siempre, y sentir esa obligación de llevar el dinero a casa, síiiii. Que sí, de verdad lo sabemos. El machismo es malo para todos.

Pero en serio, las principales víctimas de esta mierda establecida somos las mujeres, de verdad. Con las horas que trabajamos gratis mientras los hombres no lo hacen, nos podríamos ir de vacaciones de lujo CADA AÑO. Por no hablarte de las que víctimas de violencia y asesinatos.

[Atendiendo #maletears OFF]

Ahora, entiendo que la lucha por la igualdad no ha terminado, que falta mucho por hacer para que caigan los prejuicios, desaparezca la brecha salarial y los techos de cristal. Hemos evolucionado pero seguimos vistiendo a las niñas de princesas y a los niños de héroes desde el primer día, y solo podemos llegar a la igualdad entre hombres y mujeres criando a una generación feminista. 

Por eso mañana, 8 de marzo, haré huelga. Huelga de verdad, no un "paro de 2h". Huelga todo el día, porque tampoco basta con criar a sus hijos con valores feministas, también tenemos que hacerle ver al mundo que si nosotras paramos, se para el mundo.







2 comentarios:

  1. Dejame que me entretuve leyendo tu escrito por la excelente ortografía aunque no este de acuerdo con algunas cosas (no profundizare), pero es genial leer otro punto de vista. Saludos y abrazos.

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